miércoles, 8 de enero de 2014

Sabes mentir muy bien y por eso nunca perdiste nada.

Idiota al pensar que cada cosa que hacia por mi, no la haría por otra, jamás.

Todas esas cosas que parecían especiales en su momento, hoy son solo lo que haces por hacer feliz a la chica que por este mes quieres.

Quedarse despierto hasta la madrugada.
Gastar sus minutos de llamadas, en mi.
Comprar muchas smirnoff para beberlas juntos.
Pedirme que vaya a verlo, apenas llegaba de la universidad.
Colocar tweets lindos, porque sabia que me gustaba.
Tomarse fotos, aunque eso le fastidiaba.
Faltar a clases, para verme.
Preguntarme qué ropa debía ponerse para salir conmigo.
Llamarme borracho para decirme que me amabas.
Invitarme a las reuniones con sus amigos.
Dejar de almorzar, para así pasar más tiempo juntos.
Gastar su dinero de regalo de cumpleaños, para darme una gran noche.

Ya nada en ti me parece único, ni siquiera tu forma de besar, hablar, acariciar o desnudar; a la final eso lo haces con todas ¿no?. Por un momento creí que habías madurado, que habías comprendido que la edad, el cuerpo y la labia, no funcionan para toda la vida... porque a medida de que creces debes aprender diferentes formas de enamorar a una mujer.

Siento pena de cada chica que cualquier palabra de ti crea, porque todo lo tuyo es mentira hasta la forma en que miras.
Digo eso, porque cada vez que me mirabas sentía que me amabas, vaya, sabes mentir muy bien.

Me canse de las segundas oportunidades, contigo no funciona ni la primera, ni la segunda, ni las que siguen después de esas. Tarde demasiado en abrir los ojos, perdí demasiado tiempo, personas y momentos por esperarte, y ahora que lo veo, tú nunca perdiste nada.

La peor parte de todo esto es que el problema lo tuve yo, por esperar más de lo que acostumbras a dar, por creer que volvías luego de cambiar, por haber creído en ese mensaje por whatsapp, aquella noche que decía "va a ser difícil, pero esta vez no habrá final."

Chico, contigo todo fue perfecto hasta que quisiste cambiar de jugador, si, por otro jugador que no era yo.

Y recuerda que deje de hacer todo lo que solía hacer por ti, porque tú nunca pudiste hacer lo mismo. 

2 comentarios:

  1. Hola orly!
    He encontrado tu blog, y tu entrada es interesante!
    Creo que casi todos alguna vez nos hemos sentido como describes, dando todo por alguien que aunque en apariencia si, realmente no.
    Es triste darse cuenta: desilusiona y nos crea frustración.
    Pero es bueno darse cuenta de la persona que tenemos cerca, ese es el primer paso para cambiarlo.
    No dejes que las personas que te hacen daño estén cerca, porque no te traerán nada bueno.
    Un besito y te espero en mi blog :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegra encontrar personas que se identifican con los temas plasmados en mi blog, y con gusto me pasare por tu blog.

      Eliminar

Creer de nuevo

Hace poco Oriana me estuvo hablando de Pablo y de cómo sin buscarlo se convirtió en la persona que la hizo creer de nuevo en el amor. Errore...